Comentando pedacitos de mi vida...

Daisypath Anniversary tickers

jueves, 9 de agosto de 2012

Goldito-lario (Segunda parte - 20 meses)

Abó - Exclamación que utilizo para indicar que ya me pueden levantar el plato o el vaso, "vor".

Ayó - 1. Indicación de que mis lacayos tienen que recoger algo del suelo. 2. Expresión de despedida.

Ca - 1. Lugar donde vivo. 2. Lugar donde aprendo jugando con Trepsi y el método Macarsi.

Cagg - Término utilizado para describir mi película favorita, así como cualquier objeto que contenga su imagen.

Co - 1. Artefacto volador con una hélice superior que le permite moverse a poca distancia de la playa en vacaciones, asustando a unos cuantos turistas. 2. Objeto que hojeo antes de dormir.



Eche - Líquido que dan las "baba" de verdad.

Gol - 1. Objeto redondo que rebota. 2. El juego que se juega con él. 3. Exclamación cuando lo pateo.

Guaguá - Todos los parientes de "Nnna".

Mo - Criatura de color rojo que me está enseñando a hacer "po" en el baño.

Nnna - The "guaguá" formerly known as "Pepa".

Oyó - Personaje que tiene un "guaguá" llamado Lula y juega con un elefante rosa. (No, no toma alcohol).

Pe - Animal que vive en el "abua".



Po - Indicación para quienes me rodean de que más les conviene revisar mi pañal. A veces la uso indiscriminadamente, para que sientan que viven en el cuento de "Pedro y el Lobo".

Pom - Personaje de caricatura que vive en el agua y anda de arriba abajo con una "ta" llamada Patricio.

Pon - Objeto de goma que antes me era indispensable para dormir, pero ahora sólo me dan cuando tengo "pesadillitas".

Pupúú - Medio de transporte que corre sobre un caminito de plástico.

Ta - 1. Cuerpo celeste que brilla, brilla y me pregunto dónde está. 2. La hermana de papá.

To - El esposo de "ta".

Vor - Palabra mágica que tengo que decir cuando pido algo.

miércoles, 18 de julio de 2012

Twinkle, Twinkle...

En los últimos días, el goldito no puede verme sentada en la computadora porque enseguida pide sentarse a ver videos en Youtube. Dando al traste con lo que sea que yo quería hacer.

Esto de ponerle videos en la compu empezó desde que estaba muy bebito (poco menos de un año), y recuerdo que (para beneplácito de Amaya y renuencia de Alex) los primeros videos que vimos juntos fueron algunos con canciones de Cri Cri. Sus consentidos son: 

El Ratón Vaquero. Canción que me hizo casi llorar de emoción cuando él solito se movió las orejas al mismo tiempo que el ratón del video movía las suyas. Después aprendió a dar los "balazos" y -estigma de violencia aparte- también me emocioné.
La Marcha de las Vocales. En sus inicios, aprendió a cantar el "aaah ahh aaah" del final de la canción. Ahora ya hace también los ruidos del tambor golpeando la mesa y sobre todo, ya canta las vocales.
Caminito de la Escuela. Esta fue la última que se aprendió, pero hoy en día ya puedo decir que la canta con gusto y que hace los ruiditos con la lengua que imitan el "cloc cloc" de las patas de un caballo. (Si es que eso son los ruiditos, señor Cri Cri. Al menos eso entiendo yo, ¡ja!).  

Ninguno es de un canal oficial, y sin embargo son los que más nos gustaron. También encontré algunas canciones del Festival Juguemos a Cantar y esas le encantaron a Amaya. Especialmente la canción de "Fiesta en mi pueblo". Por alguna razón, era de sus consentidas. (Yo sospecho del verso "y agüita de coco, que está muy buena")

En ese entonces, claro, la exposición a los videos se daba cuando YO quería. Ahora este señorito quiere ver videos todo el tiempo. Ya está aprendiendo a cantar en esa forma tan chistosa que tienen los bebés de balbucear al ritmo de la canción y hacer énfasis en la última sílaba del verso.

Hace poco empecé a ponerle canciones en inglés, y ya tiene su favorita. El fin de semana, mi mamá me contó intrigada: "lo estaba durmiendo y le canté la canción de Twinkle twinkle, pero no sé por qué me decía *adiós* hablando y con su manita". Tuve que ponerle el video para que entendiera:



Me conmueve TANTO que me la pida. Aparte de que el video está hermosísimo, me encanta que cuando quiere verlo, se señala la frente. ¿Saben por qué?

Sí, porque en su casa se le anima a hablar con señas, pero también porque para este goldito, la frente es el lugar natural de una estrella. ¡Se las ha ganado, cómo no! :)

domingo, 29 de abril de 2012

Goldito-lario

Abua - Componente más abundante de la superficie terrestre. A mí me gusta de sabor jamaica. Y de preferencia, servida en mi vaso de "brrr".

Acú - Fruto oval rico en almidón de la planta propia de terrenos muy húmedos. Los chinos de los cuentos de Pepito lo conocen como "aloz". Me encanta comerlo con las manos, aunque ya estoy aprendiendo a usar cubiertos.

Baba - Hembra del toro hecha de peluche. Normalmente da leche. A mí me da dulces sueños.

Dodo - Personaje de caricatura que tiene una mochila-mochila y un changuito que se llama Botas.

Tatita - Embutido delicioso con limón y sal. Justo como lo comía mi mami.

Pepa - Ella:


viernes, 20 de abril de 2012

*Brrrr*

Ha pasado algún tiempo desde mi última entrada. Era difícil sentarme a seguir escribiendo... Digo, como que todas las trivialidades de las que hablaba antes, ahora pierden importancia cuando las pongo junto a mis tres últimos posts. Sin embargo, hace días decidí que quiero regresar contándoles algo del Goldito de Puelto Lico. (Unos cuantos posts felices y tal vez ya tenga ánimos para regresar permanentemente).

Cada vez que el goldito hace algo nuevo o aprende otra palabra, me dan ganas de compartirlo con todo el mundo.

Y casi siempre lo hago.
En twitter.

Pero los *tuits* son efímeros, así que ya he decidido llevar un "NotiGoldito" por este medio. Con ciertos temas en particular. El que les quiero compartir ahora es el de su obsesión por los *brrrr*.

O sea, los coches.

Creo que todo empezó cuando llegó su primito Karym de visita.


Esos carritos que ven en la foto son propiedad de Karym, pero cuando el goldito los vio, les puso las manitas encima se puso a jugar con su primito y ambos estuvieron pasando el rato muy contentos.

Curiosamente, un par de semanas después, el goldito recibió su primer juego de esos mismos carritos. Se los regaló su tía Goretti (amiga de Amaya). Fue una mera coincidencia, porque ella nos dijo que simplemente los vio y le gustaron para el goldito porque son de bordes redondeados, especiales para manitas pequeñas. Quince días después, un amigo de su papá (el compadre Téllez) le regaló otros carritos de la misma colección (diferentes modelos) y nos dijo que los había escogido por la misma razón... parecen hechos especialmente para bebés.

Después, yo compré una caja de cereal para regalarle al goldito este camioncito:


En otra ocasión, el goldito llevó a su papá a Imaginarium...


Y entonces pudo añadir una moto, un avión y un helicóptero:


Este carro no tengo idea de dónde salió:


En un viaje a Coatza, sus abuelos aumentaron la flotilla con más aviones y helicópteros hechos a mano especialmente para él:


(¿A poco no están divinos?)

Total, que entre regalitos aquí y allá, el goldito ya tiene una flotilla de medios de transporte bastante considerable:


(Faltan en la foto algunos coches con ojitos, pero se quedaron en la sucursal de Coatza)

Tratamos de enseñarle la palabra coche, pero no sé si porque siempre le decíamos "rrruuunnn" a la hora de jugar con ellos, o bien, porque alguien en la escuela se lo enseñó, el caso es que ahora todo lo que tiene llantas es un "brrrrr". Su papá, notando su gusto por los vehículos, le regaló las películas de Cars. Y le en-can-ta verlas, especialmente las partes donde hay carreras.

Cuando quiere ver la película, señala hacia la tele y hace: "brrrr".

Cuando quiere tomar agua en su vaso favorito (de Cars), dice "abua", señala y hace: "brrr".

Cuando le damos de comer con sus cubiertos rojos (obvio, de Cars), señala el mango y hace: "brrr".

Cuando lo llevamos a la escuela, lo sentamos en su silla, señala a la ventana (donde hay un parasol de Cars) y hace: "brrr".

Etcétera, etcétera...

No sabemos cuánto le dure el gusto por los carritos. Pero si llega hasta noviembre, yo ya estoy preparada:


¡Ku-Chau! :)

miércoles, 15 de febrero de 2012

The wind beneath my wings

Sí, ya sé.
El título de esta entrada es demasiado cursi, y (seamos realistas) la canción es algo aburrida.

Pero la verdad, no encontré otra forma de describir mejor lo que les voy a contar. Una historia que muchos ya conocen, pero que me gustaría dejar plasmada en este lugar.

A finales de 2008 andaba yo en un mall de Houston y probé el primer cupcake de mi vida. Siendo fan de Sex & the city, sabía que los cupcakes eran algo serio, pero no había tenido oportunidad de probar alguno. No me pregunten de qué pastelería era. No lo recuerdo. Yo estaba tan emocionada porque al fin los iba a probar, que hasta le tomé una foto antes de morderlo (aquí el esposo diría "eso no es raro, tú le tomas foto a todo") . Estaba delicioso. El frosting era un buttercream de chocolate amargo que me encantó.


Regresando a Veracruz, por más que busqué, debo decir que no encontré por ningún lado un cupcake que le hiciera justicia. Lo más parecido eran simples "mantecadas" cubiertas de betún, pasteles de caja con betunes de bote, o en el mejor de los casos, panecillos tipo cupcake pero casi siempre coronados con crema chantilly artificial.

Entonces pensé: "si no encuentro lo que me gusta, ¿por qué no hacerlo yo misma?". Siempre me ha gustado la repostería y la verdad, se me da. Aunque no lo hice inmediatamente.

Casi un año después, en septiembre 2009, se acercaba el cumpleaños de Amaya y pensé que esa sería la oportunidad perfecta para hacer unos cupcakes. Pero como muchos de ustedes saben, a Amaya no le gustaba el chocolate. Entonces busqué entre mis recetas una alternativa y se me prendió el foco: ¡cupcakes de zanahoria y de fresa!. Hasta investigué cómo armar una base para ponerlos y toda la cosa. Este fue el resultado:


¿Qué les digo? Fueron un éxito to-tal.


Yo los había hecho con la única intención de agasajar a mi cuñis y de repente, todo mundo le preguntaba "¿dónde los compraste?". Y Amaya me señalaba a mí.

Entonces, empezó todo.
- Myra, deberías venderlos.
- Ay, no cómo crees
- Es que están deliciosos, me cae que deberías venderlos.
- (Silencio dudoso)
- Todas me están preguntando que dónde los compré. En serio, son un éxito.

Por cierto, una de las asistentes esa noche es ahora una clienta frecuente:


Nos la estábamos pasando tan chido que la verdad, no me importa que esta foto esté borrosa.


(Paréntesis: esa noche, Amaya nos presumió su playera de Livestrong).


Total que, como resultado del éxito de los cupcakes, Amaya me empezó a meter en la cabeza la idea de volverlo negocio. Yo terminé por aceptar y me esperé a tener unos cuantos sabores más en existencia para entonces ahora sí, echar mano de sus recién adquiridas habilidades como diseñadora para solicitarle la creación del logotipo de nuestro proyecto. Y el resultado me encantó:


Al principio lo mantuve como una actividad adicional a mi trabajo regular. Sin embargo, el tiempo y las porras de Amaya (y haciendo honor a la verdad, también de mi hermano y de @Naquita8) me llevaron en 2011 a dedicarle el 100% de mi tiempo a este proyecto

Con su ayuda abrí la cuenta de twitter @CaprichosDeLuna y además, como la experta community manager que era, me ayudaba a programar algunos tuits promocionales. Además, fue mi más entusiasta promotora, tanto en su blog como en su cuenta de twitter personal.

No era para menos, a ella le encantaban. ¿Su sabor favorito? El de zanahoria. Sobre todo el frosting de queso crema. Llegó a decirme que si pudiera, se comería un litro de ese frosting. Aunque a principios de este año nació el cupcake de café y dice asegura Alex que lo desbancó. Yo podría decir que los dos.

El negocio ha ido creciendo poco a poco pero constantemente, gracias principalmente al hecho de que me propuse desde un principio usar solamente ingredientes naturales y hacer todo "from scratch", como dicen ("desde cero"). Jamás he usado (ni usaré) esencias ni saborizantes artificiales. Ni siquiera la vainilla. La que uso es auténtica vainilla de Papantla. Tampoco me verán comprando betunes de cubeta ni harinas preparadas. Todo lo hago artesanalmente. 

Caprichos de Luna le debe tanto a mi cuñis, que por eso no puedo mas que ser cursi cuando se trata de agradecer ese impulso que siempre me brindó.

Amaya no era de las personas que solamente te echan porras desde la tribuna.
Amaya siempre se ponía la camiseta y corría junto a ti. Tu lucha era su lucha.



Y aunque el mes pasado nos tomamos un breve receso para atender las necesidades que se iban presentando, es hora de retomar el vuelo.

Cuñis: Gracias por ser el viento debajo de mis alas. Lo digo y lo sostengo: por ti nació, por ti seguirá.


miércoles, 8 de febrero de 2012

Un calorcito en el corazón

Nunca había tenido tantas ganas de compartir algo.

Y creo que jamás me habían faltado palabras para hacerlo. En estos momentos no sé ni cómo empezar, porque sólo de acordarme la emoción me embarga.

Y lo que sucedió tiene que ver con mi post anterior. (Si no lo han leído, vayan, aquí los espero).

¿Ya?
¿Recuerdan que por ahí mencioné una cruz que Jorge C. le regaló a Amaya?

Cuando se la dio, Jorge le dijo (y de nuevo, estoy parafraseando):
- Amaya, te voy a poner esta cruz cerca de tu corazón. Quiero que cierres los ojos y te concentres, y deposites todo tu amor en ella. Esta cruz será para tu hijo.

Alex cuenta que Amaya cerró los ojos y realmente hizo lo que Jorge le pidió. En verdad se imaginó depositando todo su amor en ella, pensando con fe que unos cuantos años más tarde (cuando tuviera edad para entenderlo), su hijo podría llevarla también cerca de su corazón.


Esa pequeña cruz de metal era un dije que estuvo cerca de Amaya a partir de ese momento y hasta el final. Y con *hasta el final* quiero decir: realmente hasta el final. Quienes nos acercamos a verla en la funeraria pudimos ver la pequeña cruz plateada colgando de su cuello en una cadenita brillante.

Alex habló con el personal de la funeraria y les dijo que antes de llevarse a Amaya para su cremación, era muy importante que le devolvieran esa cruz. El fulanito que lo atendió le aseguró que así sería, que se la entregaría en una bolsita. "¿Seguro?" preguntó mi hermano. "Seguro", respondió el fulanito.

El momento en que se llevaron el cuerpo de Amaya fue muy emotivo para todos. Amaya... nuestra "criticona incorregible" a quien no le gusta el chocolate, nuestra luchadora de las causas justas, nuestra viajera incansable, nuestro diccionario y corrector de estilo, nuestra impulsora de sueños... esa mujer, tan amada y admirada por tanta gente se fue entre aplausos de todos los que estábamos ahí. Recuerdo que nos "quebramos" y nos abrazamos muy fuerte.

Un minuto después, a un tío de Amaya se le ocurrió preguntarle a Alex: "¿Les dijiste de la cruz?". "Sí", dijo mi hermano "le recalqué al fulanito lo importante que era y me aseguró que me la iba a devolver". Prudente, su tío dijo: "De todas formas, voy a asegurarme de que así sea".

Seguro adivinaron lo que viene.

El tío regresó decepcionado.

El fulanito había olvidado su compromiso, y la cruz estaba en Amaya mientras estaba siendo cremada. El intento de su tío por parar el horno fue en vano. No se lo permitieron. El fulanito dijo que estaba "muy apenado" pero que no lo podía hacer.

Todos lamentamos esa pérdida. La verdad, para quienes sabíamos de la existencia de esa cruz, fue un momento muy triste. Yo hasta me quejé amargamente con el empleado que estaba atendiendo la cafetería. Él se lamentó por lo ocurrido, y disculpó a la empresa por no parar el horno. Culpó directamente al fulanito, porque él fue quien debió haberle dicho al operador del horno que debía quitarle esa cruz a mi cuñada. El papá de Amaya prometió hacer una cruz de madera para su nieto, como sustitución de la que se perdió en el horno por culpa del tonto olvidadizo fulanito.

Algunos amigos y familiares de Amaya nos quedamos en la sala de velación esperando las cenizas, ya que nos habían dicho que tardarían algunas horas.

Y así fue.

Cuatro horas más tarde, apareció el fulanito en la puerta de la sala y le hizo señas a mi hermano. Éste se levantó rápidamente del sillón en el que estaba y se acercó, esperando recibir las cenizas de su esposa. Pero el fulanito no las traía.

En cambio, le entregó una pequeña cruz, algo ennegrecida.

Sí. Esa cruz.

El fulanito le dijo a mi hermano que estaba tan apenado por lo sucedido, que cuando se apagó el horno se le ocurrió revisar entre los restos, y ahí apareció la cruz. No había rastro de la cadenita. No había rastro de la prótesis de fémur (metálica, por cierto) de mi cuñis.

Ahí, entre sus cenizas, sólo estaba la cruz.

"Está un poco oscura, se la puedo limpiar con Brasso", dijo el fulanito.

"¿Estás loco? ¡Ni madres!" pensó mi hermano, pero no lo dijo. Le contestó: "No es necesario, dámela así como está".

Y entre lágrimas, fue a contarle a la familia lo sucedido.

Los amigos que ahí estaban todavía, ya entrada la madrugada, esperando que recibiéramos las cenizas de Amaya, escucharon la historia y claramente vi cómo todas esas caras de dolor y cansancio se fueron transformando en sonrisas, y las lágrimas ahora eran cristalinas: de alegría.

Cuando al final nos despedimos, puedo asegurar que muchos llevábamos una sonrisa en el rostro. Una sonrisa @PorAmaya. Un calorcito en el corazón.

Cuñis: cuando nos despedimos te dije que iba a estar atenta a tus señales.

Jamás imaginé que serían tan contundentes.

Con pase de entrada

No tengo que explicar quién es Amaya. Ni tengo que explicar sus creencias, porque quienes la conocimos (en persona, o a través de su blog) sabíamos perfectamente de la existencia de este post que como ella bien predijo en el primer párrafo, dejó a muchos con la boca abierta, sintiéndose ofendidos o peor aún: pensando que no se merecía el cielo.

Quienes la queremos de verdad jamás nos atrevimos a cuestionarle nada. No era cosa de venir a imponerle nuestras creencias sólo porque somos familia, ni mucho menos aprovecharnos de la situación que estaba pasando para decirle que era el momento oportuno de acercarse a Dios. Jamás lo hicimos.

Oramos por ella, sí.

Pero siempre, siempre la respetamos. Nuestra postura bien puede verse reflejada en este post publicado por un amigo suyo.

Sin embargo, hay algo que debo compartir.

Que quede claro que no lo hago por esas personas que quisieron imponer su punto de vista sobre mi cuñis. No. Lo hago por todos quienes la quieren y conocen desde hace tiempo, o quienes aprendieron a quererla aunque fuera solamente a la distancia, a través de su blog o de sus tuits.

En estos últimos días Amaya recibió (entre tantas y tantas amistades y familiares que vinieron a verla) una visita especial. Claudia S. y su esposo Jorge C. vinieron desde Coatzacoalcos para platicar con ella. Ambos son amigos de la familia de Amaya, siempre estuvieron al pendiente del movimiento @PorAmaya y apoyando en lo que fuera necesario (su casa fue sede de varias actividades relacionadas). Alex tiene un cariño especial por Jorge C. por una relación de hace tiempo y tanto él como Claudia son personas muy espirituales.

Después de esperar por horas, Jorge C. pudo entrar a platicar con Amaya. No voy a entrar en detalles de lo que hablaron (tampoco los tengo todos), pero a grandes rasgos les puedo decir que entre Amaya y Alex hubo un momento especial y necesario. También entre Amaya y su mamá.

¿Qué hizo Jorge C.? ¿Qué dijo Jorge C.? No lo sé. Pero ese día, Amaya comulgó. Y no es que no lo hubiera hecho antes. Pero ese día, comulgó con el corazón.



Esta foto es del día de la Carrera Por Amaya en Coatzacoalcos (08 de mayo 2011). La primera de izquierda a derecha es Claudia S. La última en el extremo derecho es @lunaquisan, quien encabezó los esfuerzos para la organización de la carrera. Fue un día muy feliz para Amaya.

Apenas un par de horas después de la partida de Amaya, le avisé a @lunaquisan lo sucedido (aunque seguramente no tardaría en preguntarme por su "lokis" como ella la llamaba. Diario estaba al pendiente). Y entonces tuvo lugar la primera señal especial. La siguiente fue (palabras más, palabras menos) nuestra conversación:

Lunita: - Acabo de soñar con ella. Fui a verla a Mérida, por lo de su enfermedad. Pero al llegar, ella estaba bien, nadando y caminando como si nada. Fue raro. Nos reíamos mucho. Y nos andábamos escondiendo de los doctores, ella no quería nada con ellos. Pero ¡estaba bien! No parecía enferma.
Yo: - Qué padre que soñaste con ella así, dicen que cuando nos visitan, la imagen de ellos es como mejor se ven.
L: - ¿Sabes? Todavía le pregunté qué medicamento le tocaba tomar, y me dijo: "mi morfina". Pero sacó una bolita verde masticable y me dijo "ya me la tomé, eso era todo". Andaba vestida con un short blanco, creo que tenis, no recuerdo.
Y: - ¿Sus tenis rojos, quizá?
L: - Nos delineamos los ojos. Se estaba arreglando.
Y: - ¡Se fue a despedir de ti!
L: - Si Myra, se estaba arreglando. Después de esto, no me queda duda de que vino a despedirse de mí.
(Pausa)
L: -Oye, traía una bolsita con dinero, sus medicamentos y las fotos de su familia. Te digo porque abrí la bolsita.
Y: - ¿En serio? :o
L: - Sip, en serio. Eran fotos chiquitas. Y había una "madre" de madera con el nombre de Jorge C.
Y: - ¡¿Qué quéééé?!
L: - Como representante único de Amaya. Pero no sé de qué.
Y: - ¿Jorge C. el esposo de Claudia?
L: - Sí, él. Me llamó la atención. Es como si fuera un certificado de madera y ella lo traía.
(Pausa. Recojan sus mandíbulas del suelo. Yo aún no levanto la mía)
Y: - Adri, Jorge estuvo aquí con ella hace dos semanas. Comulgó. Y Jorge le dejó una cruz cerca de su corazón. Con la ayuda de Jorge C., Amaya se acercó a Dios.
L: - Ay Myra... Pues vino a despedirse, ya no me queda duda de eso. Y trae muy presente a Jorge... Vi esa cosa de madera y decía: "Jorge C., representante único" pero no sé de qué.

Terminando mi conversación con @lunaquisan, le marqué a Claudia y ella nos resolvió la duda: como representante único de su comunión con Jesús.

martes, 7 de febrero de 2012

Un buen motivo para volver

Hace mucho que no me daba el tiempo para escribir.
Ahora siento que te lo debo a ti.


Eres eterna porque jamás te vamos a olvidar. Te quiero.


viernes, 5 de noviembre de 2010

¡Vive el Bicentenario a la Veracruzana!

¿Alguna vez te imaginaste que tu afición por las películas, específicamente por el cine mexicano, te haría pasar un fin de semana inolvidable? ¿No? Pues los ganadores de la promoción "Vive el Bicentenario a la Veracruzana" tampoco.

El pasado mes del bicentenario, estos afortunados cinéfilos adquirieron en Mixup algunas películas de cine mexicano marcadas con el sticker de la promoción. Participaron en una trivia y al tener las cuatro respuestas correctas, tuvieron derecho a entrar en la rifa de viajes con todo pagado a nuestro bellísimo estado.

Y miren qué preguntas tan sencillas y coquetas prepararon nuestros amigos de Veratur para que todos tuvieran chance de participar:

1. ¿Cuántas veces se considera heroica la ciudad y puerto de Veracruz?
a) 4 veces
b) 5 veces
c) 1 vez
d) 2 veces
e) ninguna

2. Mascota del equipo de futbol de Veracruz
a) Tiburón
b) Delfín
c) Halcón
d) Águila
e) Correcamino

3. Para bailar la bamba se necesita…
a) Un paliacate
b) Un poco de gracia
c) Una guayabera
d) Un sombrero
e) Vestir de blanco

4. ¿Ciudad Veracruzana Patrimonio Cultural de la Humanidad?
a) Xico
b) Coatepec
c) Tlacotalpan
d) Naolinco
e) Papantla

5. ¿Quien compuso la canción Veracruz?
a) Agustín Lara
b) Francisco Morosini
c) Lorenzo Barcelata
d) Mario Talavera
e) Salvador Moreno

Les presento a los ganadores y enseguida el nombre de su acompañante: Eduardo y Martha (DF); Miguel Angel y Alma Delia (GDL); Mauricio y Rocío (DF) y Alma Lilia e Ivonne (DF).


Empezamos con una deliciosa comida en "La estancia de Boca", donde pudieron probar un delicioso Queso Arriero Xalapeño, Tostones de Misantla, la especialidad de la casa: los Molcajetes y mi platillo favorito que sin temor a equivocarme, diría fue el consentido de todos: el Arroz Costeño.


Después nos fuimos al Acuario de Veracruz (el más grande de Latinoamérica) y ahí tuve la oportunidad de tomar una foto -no muy buena, por cierto, pero la más nitida que tengo- de una de mis habitantes consentidas del Acuario: Tina la nutria. ¡Me pone TAN de buenas verla jugar en el agua!


La pecera oceánica es impresionante:


Lamento "quemar" a mis queridos amigos del Acuario, pero es que este tipo de errores me sacan ronchas:


Quiero dar un reconocimiento a nuestro guía, Jorge de la Barrera, porque hizo el recorrido tan didáctico y ameno que por ejemplo, fue capaz de mantenernos diez minutos frente a este tiburón que antes solamente nos servía para tomar una foto y seguir de largo. ¡Estuvimos casi tres horas en el Acuario y se nos fueron rapidísimo!


La pecera de las medusas tiene un efecto tranquilizante e hipnotizador.


Historia curiosa: Jorge hizo el recorrido tan ameno, que en el camino se nos unieron varias personas de forma intermitente. A la hora de tomar esta foto, los intrusos se sentían tan integrados ¡que hasta se colaron en la foto! Son el chico de la camisa roja y su novia... ¡JA!


¿Cuánto mide un manatí?


La última atracción del Acuario de Veracruz: el delfinario.


Y dos de sus habitantes:


De ahí nos fuimos al zócalo para ver las parejas bailar en los Jueves de Danzón. Martha se consiguió un galán que la quería acaparar por toda una hora "para enseñarle en serio", pero terminó ofendiéndose porque no se pudo quedar con él más de una pieza.


¡Y no podía faltar el Café Lechero en La Parroquia! Acompañado de canillas y banderillas sabe mejor :)


Todos tenían en su poder el itinerario del viaje, pero nadie se imaginó lo que estaba por venir...

martes, 13 de julio de 2010

Ya me vi...!

Sólo a mí me puede ocurrir esto.
Compré dos boletos para el mismo sorteo de Melate... ¡ambos con los mismos números!.

Los compré en diferentes días pero eso no justifica mi burrada.
Hoy que me disponía a ver los resultados, me di cuenta de mi metida de pata. ¡Qué oso!

Lo bueno es que al menos tuvieron reintegro.
Lo malo es que sólo tuvieron reintegro.

lunes, 7 de junio de 2010

Los refrescos caducan

Con la finalidad de evitar la histeria que le provoca mi indecisión cuando se trata de escoger desde un tomate hasta una pasta de dientes, un día el esposo decidió que era mejor ir a hacer las compras él solito.

Al día siguiente, después de bañarse, entró a la recamara y bufando, anunció:

- Qué crees? El champú está cortado!

- Cómo que está cortado?

- Sí!! Está cortado, todo grumoso, y no hace espuma!

Mi primera reacción fue de incredulidad. Un segundo después recordé tooodas esas veces en que mis amistades me han visto como loca cuando descubro después de un solo sorbo que un refresco de dieta ya caducó. (A poco nunca revisan la fecha de caducidad de los refrescos? Nooo? Deberían, eh! Les sorprendería saber la cantidad de veces que he tenido que regresar un refresco Light porque ya caducó).

Tomando el papel de la esposa comprensiva y repasando la posible solución, le pregunté:

- Guardaste el ticket? Si ya caducó podrías ir a reclamar…

- Sí, ahí lo tengo… pero... ¡qué poca!

Mi curiosidad aumentó conforme su enojo creció. Ahora quería ver el champú cortado.

- A ver, enséñamelo!

El esposo regresó al baño a buscar la botella del champú cortado que no hacía espuma. Se vació un poco de la infame sustancia en la mano y efectivamente, de la botella salió una especie de engrudo blanco.

- Ves? Me dijo el esposo. Pinche champú cortado.

En eso, algo me hizo click en la cabeza.

Tomé la botella y después de un vistazo me eché a reir a carcajadas.

- ¿Qué?!

La risa no me dejaba hablar.

Volteando la botella hacia él, le señalé con el dedo la causa de mi risa: en letras más pequeñas que la marca del producto pero aún perfectamente legibles, estaba la palabra “Acondicionador”.

Ojalá pudiera decir que desde entonces, el esposo lee las etiquetas antes de comprar algo. Pero prefiere llevarme al súper y que yo me encargue de eso...

miércoles, 2 de junio de 2010

El primer motivo...

Esta es la primera razón por la cual mayo 2010 fue un mes para no olvidar jamás. La mujer más importante de mi vida cumplió años, y lo pudimos festejar en familia.


Creo que esta es una de mis fotografías favoritas en muuucho tiempo!

Mayo tuvo la culpa


Tal como lo había anticipado, mayo fue un mes que me dejó muchísimas vivencias increíbles. Tantas, que no me dejó tiempo para escribir... (sí, cómo no!)

Ok, ok... la verdad es que hace tiempo que mis dedos en el teclado no capturan las ideas de mi cabeza, pero de verdad que el mes de mayo me trajo TANTAS cosas lindas que sentí que me faltaron días en el mes! Espero poder tener tiempo ahora en junio para contarlas todas -o al menos, ¡la mayoría!.

Mientras termino de ordenar mis ideas, ahí les dejo a Myra Pocoyizada.

viernes, 30 de abril de 2010

Declaro la guerra en contra de mi peor enemigo, que es...

A propósito del Día del Niño recibí un correo que habla con nostalgia acerca de las frases que pronunciábamos en la niñez. Entre ellas, la que da título a esta entrada, y la conocida "un, dos, tres por mí y por todos mis compañeros".

Aunque el propósito del mail es recordarnos tiempos simples y felices, hubo una frase que me hizo pensar en las tempranas discusiones infantiles que no era fácil arreglar y donde siempre alguien terminaba enojado. La frase servía tanto para escoger (bueno), o eliminar (malo) a alguien. Nuestras decisiones se regían por un simple: "de tin marín, de do pingüé, cúcara mácara, títere fue... yo no fui, fue teté, pégale, pégale que ella merito fue".

Ustedes, ¿decían "merito", o no? ¿O era una "mapachada" que aplicaban a discreción, dependiendo de quién querían que ganara o quedara fuera?. En todo caso, era más legal el "Zapatito blanco, zapatito azul, dime cuántos años tienes tú" y dependiendo de la edad del señalado, se hacía el conteo y ¡aquí no había manera de hacer trampa!

También recordé un juego de manos al que por cierto le falta el final (¡no lo recuerdo!):
Pedro Infante ya murió
fue estrellado en un avión
María Luisa le lloró
su mamá se desmayó
cuántas velas le prendieron?
Una, dos, tres, cuatro
En la calle veinticuatro
una vieja mata un gato
con la punta del zapato
su zapato se rompió...
(¿alguien sabe cómo termina?)

O si no, el comercial que -al menos mis amigas y yo- hicimos juego de manos:
Mira todo el mundo
comiendo sus Sabritas
son las papas fresquecitas
que tienen un sabor sin igual
sensacional!
a que no puedes comer sólo una
a que no puedes comer sólo una
Sabritas, papas Sabritas,
a que no puedes comer sólo una!

Claro que al menos, iba acompañado de una coreografía medio complicada. Hace poco se la quise enseñar a mis sobrinas, y ¡zas! que me enseñan un juego más sofisticado... siempre perdí, me hice bolas... ¡me frustré!

Bueno, ya me voy a jugar un rato hacer cosas de adulto antes de que la nostalgia no me deje levantarme de la silla.

miércoles, 14 de abril de 2010

Soy una Gleek!!

Esperando el inicio de la segunda temporada de Glee, me encontré con esto:



"Will Schuester, I hate you"... ¡¡la mejor frase de la canción!! ¡No puedo esperar a su estreno en México!

martes, 13 de abril de 2010

Mayo: te espero!

Tengo muchas razones para creer que mayo será un mes fenomenal. Pero me conformo con hacer públicas solamente dos.

Esta es la primera:


Y esta es la segunda:

Obviamente, el esposo solamente está emocionado con una.

martes, 30 de marzo de 2010

Las pre-campañas electorales

No se asusten, recuerden que este no es un blog que se interese por la política. Más bien, esta entrada se dedicará a darle seguimiento (¡después de un año!) a la que publiqué hace tiempo recordando mis incursiones en la política estudiantil. Y va con dedicatoria especial a nuestro grupo en Facebook "Porque mis mejores recuerdos de 86-92 son en la MAG".

Como les había contado, Nelly estaba segura de que ese (1992) sería nuestro año. No había de otra. Era nuestro último año en la escuela y era ganar o morir!

Tal vez por el carisma que siempre ha tenido, tal vez por el hartazgo que ya teníamos por llevar varias elecciones perdidas, el caso es que Nelly logró reclutar a unas cuantas personitas para empezar a hacer el material promocional con el que íbamos a conquistar el voto. Una de las cosas que más me sorprendió al llegar a casa de Nelly, es que ¡había muchos cascarones de huevo!


Lo cual nos daba una idea de cuánto tiempo llevaba Nelly preparando nuestra estrategia...¡bien por ella!. Empezamos entonces a rellenarlos de confeti (no faltó quien quisiera llenarlos de harina) y pintarlos de nuestro color. Y para que vean que no solamente las mujeres le entramos a las manualidades, aquí tienen la prueba de lo contrario:

Lo mejor de este trabajo fue la integración. Ahí no importaba si éramos o no mejores amigos. Cuando se trataba de nuestra planilla, todos eramos ¡LA ROJA!


Esta foto es una muestra de la creatividad de Liliana (está haciendo una peluca de papel de china), pero lo que yo realmente quiero saber es de quién caramba son las botas:

Mientras nosotros nos dedicábamos a esto, en otra sede, varios chicos se encontraban pintando mantas. No me pregunten -mejor dicho: ¡refrésquenme la memoria!: ¿de dónde salían los recursos para comprar pintura, cartulinas, mantas, brochas, pinceles, etc...?? Digo, nosotros no teníamos sindicatos a quienes sacarles una cuota 'pal candidato', ni recursos qué desviar...

¡¡Ah, pero cómo nos divertimos!!

Sí, la peluca parece como para Daniela Romo, pero ya la verán en acción en el siguiente post, cuando vean qué buen d*madre armamos. ¡¡Espero no tardarme otro año!!

miércoles, 16 de diciembre de 2009

El secreto para tener un esposo feliz

Cuando escuchamos que una pareja cumple muchos años de casada, siempre queremos saber cuál es el secreto. Yo apenas llevo dos años de matrimonio, pero hace poco me di cuenta de que mi esposo es feliz. MUY feliz.

No me lo tuvo que decir con palabras, ni siquiera con flores, o una carta de amor. Me bastó encontrarme esto en la cocina:



Se lo regalé hace apenas un año. Y dice: "Este es el destapador de mi felicidad". Además de la que conlleva estar casado conmigo (je!), el esposo ha ingerido tantas dosis extras de felicidad, que acabó por romper su destapador.



Al menos ahora ya sé que el esposo no espera como Mafalda que la felicidad toque a su puerta. Utiliza las herramientas a su alcance =). ¡Salud!

jueves, 29 de octubre de 2009

A cinco para dos

El segundo se acerca.

¡Y soy muy, muy pero muy feliz!
Gracias esposo. T@MMM

viernes, 16 de octubre de 2009

La foto más frustrante de mi vida

Corría el año de 1993 -tal vez '94, no recuerdo exactamente-, y yo era fan de Fobia.
O mejor dicho, era fan de Leonardo de Lozanne.
O mejor dicho, estaba embelesada con Leonardo de Lozanne.
O mejor dicho, estaba estúpidamente enamorada de Leonardo de Lozanne.



No, en realidad si era fan de Fobia. Me sabía todas las canciones, recortaba las revistas donde salieran, seguía cualquier programa donde aparecieran. Y los escuchaba tanto, que la cinta de mis cassettes estaba a punto de romperse.

Un día, Fobia decidió dar un concierto en Coatzacoalcos. Sí, en Coatza, donde hasta entonces nunca había pasado nada tan emocionante (según yo, claro). Se llevó a cabo en las instalaciones del palenque de la Expo Feria, y yo me lancé con Norma y su entonces-novio para poder ver a Leonardo en acción escuchar a mi grupo mexicano consentido.




Denme una "P"!! (Peee)
Denme una "E"!! (Eeee)
Denme una "R"!! (Erree)
Erre!! (Erree)
"A"!! (Aaaa)
¡¡¿Qué dice?!! (Perra!)



"Una y otra vez sácame de entre la tierra, llévame hasta donde estés, donde nadie nos detenga..."



Bésame, hipnotízame... ya no me importa más... róbame el alma, hechízame... A estas alturas del concierto, si no hubiera sido tan ñoña, le hubiera aventado el brasiere... Es un hombre guapísimo... toda la vida me ha traído en la baba. Me curó de mi obsesión por Miguel Mateos con una dosis de verdadera hermosura.



Y sin más, el concierto terminó y me fui con mis amigos a lo único que se podía hacer en Coatza: ir a cenar al malecón. Después de haber visto de cerca a mi ídolo y cenar una hamburguesa de Excesso, creí que mi noche no podía mejorar. Oh, qué equivocada estaba...

Íbamos caminando por el malecón, cuando a lo lejos, vimos un pequeño alboroto afuera del Hotel Playa Varadero. Alguien bromeó: "han de ser los de Fobia". Yo pensé: "sí, cómo no". Pero conforme nos acercábamos más, la teoría se confirmó: eran Leonardo y Cha, afuera del hotel, rodeados por algunas viejas histéricas -estado mental que yo alcanzaría en cuestión de segundos.

Preparé de nuevo mi cámara y me acerqué lo más rápido que pude. Mi objetivo era claro: quería una foto con Leonardo de Lozanne (más todas las fotos que le pudiera tomar). Logré una excelente fotografía de ambos, pero mi corazón solamente palpitaba por uno de ellos. Dios mío, ¡esa mirada!



Obviamente, se empezó a juntar más gente y enseguida rodearon a mi-novio-aunque-él-no-lo-sabe-todavía. A través del lente, casi me desmayo cuando noto que, en lugar de voltear hacia donde estaba la cámara de estas viejas, Leonardo miró fijamente hacia mí!!!!

 


 Aprovechando que el Cha no era tan asediado, me tomé una foto con él. No se rían aún de mi aspecto, lo mejor está por venir:

 

¿Notan lo que está colgado en mi hombro? Es el estuche de mi cámara, que, aquí es importante mencionar, no era una cámara común y corriente. Era una cámara profesional, con enfoque manual. (Después de todo, yo estaba estudiando Comunicación). Pero cuando Norma cogió la cámara para tomarme la foto con Cha, no me importaba mucho si salía borrosa o no.

Claro que cuando al fin me pude acercar a Leonardo, mi preocupación porque la foto saliera perfecta echó a perder lo que hubiera podido ser el sueño de mi adolescencia hecho realidad...

Le dije a Norma: "enfócale!"...
Y este fue el resultado:



Y entonces obtuve la foto más frustrante de mi vida. Lo bueno que no lo supe hasta que revelé el rollo. La foto no arruinó mi noche. Solamente el resto de mi vida.

Hagamos algo al respecto:


Mmmm... creo que eso de no tener Photoshop está dando al traste con mis buenas intenciones.

A ver, hagamos otro intento:




Ahhhh.... Un millón de veces mejor.